Quiénes somos

Una breve historia de 60 años.


Todo empieza cuando mi padre, Juan Valenzuela Vargas se traslada a la ciudad de Linares desde su pequeño pueblecito. Familia de comerciantes la suya, su padre había tenido comercio toda su vida y era gran emprendedor. A cualquier cosa le veía negocio. Pero claro, a Juan se le quedaba pequeño su pueblecito para las aspiraciones que tenía. Decidido a cambiar y tras regresar del servicio militar, donde por cierto que se espabiló demasiado, decidió ir a Linares. Se acababa de inaugurar una de las mejores y más grande empresa automovilística de España, Santana Motor.

Allá que se encaminó… Juan decidido a emprender una nueva vida. Pero… eso de estar 8 horas seguidas haciendo lo mismo, no era lo suyo, él quería emprender un negocio, lo llevaba en la sangre. Decidió dejar su trabajo en Santana Motor e intentar abrir su propio negocio, para lo que empezó en un local muy pequeñito de la Calle la Virgen. Ese local era una pequeña lechería que en principio alquiló para probar fortuna.

¿Qué empezó vendiendo Juan aquí? Pues los vendedores de la época que estaban dando vueltas todo el día empezaron a entrar y a ofrecerle productos para poder vender. Así empezó a comprar mercancía que empezaría a vender a granel, haciendo pequeños paquetes con papel con sus manos y a vender a precios de la época. Pero pasaban los días y las ventas no eran buenas, vendía muy poquito y lo que facturaba no daba para pagar el local, la pequeña habitación en la que dormía y hacía vida, justo encima de la tienda y mucho menos ya para poder comer algo.

Me contaba que se compraba una lata de tomate de 5 kilos y la dejaba debajo de la cama y de ahí iba comiendo. Tiempos difíciles. No funcionaba y llegó a pensar en cerrarla y emigrar donde hubiera trabajo, pero sus padres le prestaron un poquito de dinero y le animaron a aguantar un poco más. Decidió quedarse y buscar la manera de que la tienda funcionase.

Por aquel entonces y cerquita de su tienda, había otro comercio que se llevaba la palma a la hora de vender. Por aquellos entonces, Linares tenía mucha actividad, las minas hacía que Linares fluyera, llegándose a abrir aquí la primera sucursal del Banco Español de Crédito, imaginaros!!

Como os decía esa tienda lo vendía todo y  se permitía el lujo de abrir muy tarde, claro, tenía la venta asegurada. ¿ Qué pensó hacer Juan ?. Él empezó a abrir su pequeña tienda antes que su competencia, por lo que la gente que llegaba de fuera de Linares a comprar, pasaban por la puerta suya y algo recogía. Así fue creciendo poco a poco y consiguió vender más cada día. La tienda se le empezaba a quedar pequeña y necesita más espacio, por lo que se la jugó y empezó a comprar parcelitas de ese solar, ampliando negocio.

Todo parecía ir mejor y se compró un carro para poder llevar las compras y los encargos a las casas.

Después de cerrar su tienda, cogía su carro y empezaba a servir a domicilio. Empezó a ofrecer un servicio que hoy en día parece imprescindible para un negocio, parecía el precursor aquí en Linares de ese sistema de envío!!

 

Pues bien, pasaban los días, los meses, los años y seguía creciendo, se lo merecía!!. Cada vez el negocio iba siendo mas grande y cada vez tenía mas clientes, tanto pequeños como grandes. Vendía tanto al detall como al mayor. Se convirtió en un referente en Linares. Mientras, yo crecía y me iba empapando de la tienda, como le decíamos en mi familia, » la tienda «. Sin darme cuenta hacía cosas que me curtían en el negocio e iba cogiendo tablas.

Yo estudié mi carrera, me fui a hacer el servicio militar y cuando vine no lo dudé un momento y decidí quedarme a trabajar en la tienda mi padre. Mi padre me decía, «dónde vas a estar mejor que aquí». Y no fue por esa frase, sino porque tenía metido el gusanillo del comerciante dentro de mi.

Decidí quedarme y empezar mi vida en «nuestra tienda», intentando cambiar y mejorar cosas que mi padre había empezado, siempre me encontraba algún NO! por respuesta, pero al final se hacían y se intentaban mejorar, lo que se podía.

Por cierto, la tienda de «Juanito», así le empezó a llamar la gente, crecío tanto, que fue la primera de Andalucía en convertirse de una tienda tradicional, en un autoservicio. Trabajito le costó a Juanito, aceptar que la gente se sirviera ella sola, pero lo terminó aceptando.

Mucho trabajo y mucho por cambiar. El comercio evoluciona y hay que ir con él, en la medida que podíamos.

Tal era la devoción de «Juanito» por su tienda que se jubiló a los 65 años, pero se reenganchó de nuevo y se jubiló definitivamente a los 81, donde decidió descansar. Por desgracia, con 84 años nos dejó pero su recuerdo y su presencia está con nosotros. La tienda de «Juanito», la llamaban.

Actualmente, yo, Manuel, sigo el legado de mi padre e intento progresar en la medida que nos lo permiten las circunstancias. Decidí abrir una de las primeras webs de venta de estos productos, DROGUERÍA, PERFUMERÍA, COSMÉTICA, HIGIENE, PINTURAS… y empecé a probar suerte en este nuevo mundo. 

Físicamente seguimos estando en la famosa Calle La Virgen de Linares, de ahí el nombre de nuestra tienda y de nuestra web y seguiremos atendiendo, mientras las circunstancias nos lo permitan, intentando solucionar los problemas que tenéis en el día a día. Intentamos ser un comercio tradicional y a la vez actualizado pero sin perder la esencia y los que nos caracteriza, siempre queremos tener lo que necesitas, y si es al mejor precio, mejor que mejor.

Deciros que detrás de esta breve historia hay ya 60 años de experiencia, que empezaron con » La Tienda de Juanito» y que intentamos seguir nosotros.

Gracias por darnos vuestra confianza.